En 1980 aparece en el incipiente mercado de los juegos arcade Battle Zone, de la emblemática empresa Atari, pionera de videojuegos caseros y arcade, así como de microcomputadoras personales; en Battle Zone, el usuario simula maniobrar un tanque de combate para destruir diversos objetivos: tanques de combate enemigos, misiles y ovnis. El escenario muestra un horizonte montañoso, con volcanes y una luna creciente; imaginario sci-fi propio de la época. Diseñado por Ed Rotberg con gráficos vectoriales, también se desarrolló una versión llamada The Bradley Trainer, que fue utilizada por el ejército estadounidense para el entrenamiento en el uso de los vehículos de combate M2/M3 Bradley.
Basado en el juego arcade antes mencionado y en su versión militar, Battle Drone muestra la interface del supuesto videojuego desde la vista de un drone Predator Border Protection (vehículo no tripulado utilizado por el gobierno estadounidense para la vigilancia de su frontera con México), trasladando el tema y escenario al conflicto social, político y humanitario de la inmigración ilegal latinoamericana a los Estados Unidos de América. Si en la versión militar de los ochenta se les entrenaba para derribar helicópteros y destruir tanques de combate, en ésta se les entrena para pilotear drones que sobrevuelen las zonas en conflicto y “cazar” inmigrantes. Battle Drone se presenta como una burla que busca generar en el espectador una reflexión profunda sobre los dispositivos de control y poder que se despliegan por el más poderoso (en este caso el país norteamericano) para combatir el problema unilateralmente, sin tomar en cuenta los reclamos de los más débiles, sin importarle ahondar en las razones que han ocasionado la problemática.