Ensayo sobre la obra artística de Nef Espino, Lepapel.

Un mito se construye desde el poder imaginativo de quien o quienes lo conciben; su lectura simbólica remite a contenidos arquetípicos de la psique humana. Habitualmente planteado como historia verdadera, el mito tiene la función, entre otras, de dar una explicación idealizada más allá de las científicas o filosóficas, donde lo racional se diluya para permitir realidades alternativas a las percibidas en primera instancia. Fuera del tiempo histórico, el mito como narración maravillosa encarna la cosmovisión de aquel o aquellos que la configuran, interpretando su propia naturaleza y la de todo lo existente, creando con ello un sistema de creencias que articulan una mitología.

Nef Espino, a través de su proyecto Lepapel, jugando al explorador de una isla ficticia –Isla Palmas de Gran Panaria-, nos presenta parte de esa mitología que ha desarrollado de su mundo personal, que extiende ante nosotros quienes lo contemplamos; así, los personajes que aparecen en “Carta de Visita”, son el reflejo de sus idealizaciones, la materialización de sueños y fantasías. Seres como Santa Catarata de los 8 Dolores, con sus lágrimas dulces que dan vida a la flora de la isla, o Frandando Prado y sus gatos negros que ayudan a sanar decepciones amorosas, o la divina criatura Jiraguana Unicornia, nos hablan de esas concepciones que su autor, cual ente todopoderoso, aprehende, casi inconscientemente, de la realidad que experimenta en su cotidianidad, una, sin duda, llena de magia. Imitando a los retratos fotográficos del siglo XIX, en donde los individuos posaban de una manera solemne y aurática, este conjunto de ilustraciones digitales, son confeccionadas desde una contemporaneidad que se vuelve atemporal, subrayando la condición fantástica de la que parten.

Nef Espino pertenece a esa categoría de artistas que desde la fantasía construyen realidades alternas como medio para hablar de aquella en la que habita, normalmente disfrazadas de historias mitológicas, con un gran sentido del diseño contemporáneo y el arte digital; ilustraciones, fotografías, objetos, entre otras apariencias, se despliegan ante nosotros como testimonio de tales realidades -que si bien se vinculan indiscutiblemente-, confirman sus existencias. Lewis Carroll, Michael Ende, Tolkien, George Lucas, Rowling, por mencionar algunos, son ejemplos famosos de la cultura popular moderna que han demostrado la necesidad en la sociedad por habitar realidades alternas desde la fantasía, más allá de un escape simbólico, subrayando el poder de la imaginación para configurar otros mundos, conectados al nuestro por la creatividad de sus autores.

Con todo esto, asistimos pues al despliegue fantástico del imaginario del artista con un nuevo esfuerzo de su parte: ser él mismo el puente entre nosotros los terrícolas y ellos los lepapelinos, para reconocernos y reflexionar sobre nuestra esencia humana de la imaginación. Con este proyecto, Nef Espino ha posibilitado un acercamiento lúdico no solo a sus creaciones, sino a los mundos alternos que cada uno de nosotros somos capaces de concebir y que el exceso de realidad ha sepultado con las desgastadas obligaciones cotidianas que la vida contemporánea nos dispone y ha enajenado. Es así, al apreciar las imágenes que conforman este proyecto, al adentrarnos en los rostros de estos seres retratados, como podremos encontrar algo de nosotros en ellos y disfrutar de las historias que les dan vida, en las que Nef nos invita a participar de ese mundo Lepapel que ha dejado de ser suyo, para apropiarse de los nuestros.

Eliud Nava.

Personajes de la Isla Palmas de Gran Panaria.